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En Profundidad, la voz de los investigadores

APRENDIZAJE COLABORATIVO MEDIADO POR TECNOLOGÍA PORTÁTIL 1:1
RESULTADOS DE UNA EXPERIENCIA COLABORATIVA

Es reconocido que el trabajo colaborativo realizado en pequeños grupos es una herramienta efectiva tanto para el logro académico como social de los alumnos, que se basa en que los miembros del grupo trabajan juntos para obtener objetivos comunes (Dillenbourg, 1999). Según Johnson & Johnson (1989, en Johnson et al., 1999) el logro y la retención es mayor en actividades que son organizadas colaborativamente por sobre aquellas que privilegian una estructura individual o competitiva.

Dichos resultados se sustentan en las teorías del aprendizaje basadas en un enfoque socioconstructivista, que plantea que el aprendizaje no sucede en el vacío sino más bien dentro de un contexto y a través de la interacción que se establece entre pares (Vygotsky, 1979). El aprendizaje es entendido como un proceso en donde la interacción social provee de retroalimentación, estimulación, instrucción, corrección y de andamiaje mutuo de comprensión del significado socialmente construido (Salomon & Almog, 1998).

Sin embargo, la creación de un ambiente efectivo de aprendizaje colaborativo, no surge naturalmente cuando dos o más personas trabajan juntas. Es necesario generar condiciones que aseguren el logro de los aprendizajes.

 

Investigadores: Miguel Nussbaum, Florencia Gomez, Javiera Mena, Patricia Imbarack, Alex Torres, Marcos Singer, María Elena Mora.
Escuela de Ingeniería - Escuela de Administración. Universidad Católica de Chile, Santiago, Chile.
Autor a cargo: Miguel Nussbaum 
 

Adams y Hamm (1996) y Dillenbourg (1999) hacen referencia a cinco factores necesarios para la generación de un trabajo colaborativo eficiente: responsabilidad individual, apoyo mutuo, interdependencia positiva entre los integrantes de un grupo, interacción social cara a cara y formación de pequeños grupos de trabajo.

El rol del docente dentro de este tipo de trabajo es central, tanto en la planificación de la actividad como en la supervisión y realización de la misma. Esta última es la tarea más importante y ardua del docente (Johnson et al, 1999), ya que implica un cambio en la conceptualización del propio rol que adopta en la sala de clases, centrado en el monitoreo del aprendizaje de sus alumnos. La tarea, así, se centra en los estudiantes.

Las tecnologías portátiles y que permiten acceso individual (1:1) pueden ser un importante apoyo para el desarrollo de dinámicas colaborativas, gracias a que son facilitadores de la comunicación entre pares y motivadores de las interacciones, si se utilizan en diseños pedagógicos apropiados (Roschelle, 2005).
Alumnos trabajando en modalidad 1:1

Cuando el trabajo colaborativo es asistido tecnológicamente, se habla de Aprendizaje Colaborativo mediado por Computadores o CSCL (Computer Supported Collaborative Learning), el cual se orienta al desarrollo de programas computacionales que promueven la interacción entre pares y el trabajo en grupos. La tecnología sirve para mediar la interacción entre los participantes, entregando información, regulando las tareas a realizar, administrando reglas y roles, y mediando la adquisición de nuevos conocimientos (Kumar, 1996, en Cortez et al, 2005). El objetivo es que la tecnología ofrezca un medio para las discusiones que se dan en la clase, facilitando la participación e interacción social entre los alumnos, y entre estos y el profesor (Lipponen et al, 2003), e incentivando la efectividad de la interacción entre pares (Dillenbourg, 1999).

Las tecnologías portátiles y que permiten acceso individual (1:1) pueden ser un importante apoyo para el desarrollo de dinámicas colaborativas, gracias a que son facilitadores de la comunicación entre pares y motivadores de las interacciones, si se utilizan en diseños pedagógicos apropiados (Roschelle, 2005). El creciente desarrollo de las tecnologías portátiles ha llevado al nacimiento en el campo de la tecnología educativa del aprendizaje móvil (mobile learning). Este aprendizaje es el que se basa en el uso de dispositivos móviles provistos de comunicación inalámbrica. Los beneficios que trae este modelo de aprendizaje a los problemas mencionados anteriormente son innegables: Menor costo: posibilita que se pueda proveer de un dispositivo móvil a cada alumno, mejorando la cobertura al reducir la razón computador: alumno (Savill-Smith & Kent, 2003). Portabilidad: son dispositivos pequeños, livianos, cómodos de transportar, lo que permite su utilización en cualquier momento y lugar, incluso la sala de clases (Roschelle et al, 2001). Permite la interacción cara a cara entre los alumnos de un mismo grupo(Cortez, et al, 2005). Permite una mejor organización de los materiales a utilizar, lo que impide que la comunicación y organización del grupo se vea entorpecida por la organización de los materiales (Zurita & Nussbaum, 2004b).

Estos elementos dan base a una propuesta pedagógica que integra tecnología con el fin de apoyar procesos pedagógicos que se desarrollan a través de dinámicas colaborativas, donde cada estudiante tiene acceso a un computador portátil, cuyo tamaño no entorpece la comunicación cara a cara y que permite la movilidad necesaria para la formación de grupos aleatorios en medio de una clase.

APRENDIZAJE COLABORATIVO CARA A CARA CON EVALUACIÓN FORMATIVA, EN GRUPOS PEQUEÑO MEDIADO POR TECNOLOGÍA PORTÁTIL

En la aplicación de la metodología, los grupos trabajan en una dinámica colaborativa respondiendo los problemas que les son presentados en la actividad que comparten. Cada estudiante posee un dispositivo portátil (PDA o pequeño notebook) con el cual realiza la misma actividad que sus otros 2 compañeros de grupo. Cuando los miembros del grupo no llegan a acuerdo sobre la respuesta elegida , el sistema los invita a converger. Una vez que el grupo logra el acuerdo, responden y reciben feedback sobre el resultado. Si la respuesta es correcta pasan a la siguiente pregunta. Si la respuesta es incorrecta, la alternativa escogida es desactivada y pueden continuar respondiendo hasta llegar a la respuesta correcta. Este proceso continua hasta que llegan a la respuesta correcta, siguiendo con las preguntas hasta terminar (Cortez et al, 2005b). La interacción que se desarrolla en los grupos es potenciada por la posibilidad de trabajar cara a cara y por el tamaño pequeño de los grupos. Cada integrante debe aportar y compartir sus ideas independientemente de si éstas son correctas o incorrectas.

El cambio conceptual considera la comprensión pre-existente que posee el estudiante frente al problema y su compromiso con el discurso del grupo (Black et al, 2006). Cuando el grupo selecciona una respuesta incorrecta, el sistema les informa de su error para que consideren una nueva alternativa. El apoyo mutuo es fundamental, ya que en la discusión colaborativa, el grupo puede encontrar la razón de su error, aclarar sus ideas y converger hacia una nueva respuesta desde su propio conocimiento y experiencia común. Se puede observar en la Figura 1, cómo la discusión grupal es el núcleo de toda la actividad.

Durante toda la actividad, el profesor recibe información del desempeño de los grupos en forma simultánea a su trabajo, a través de una herramienta de gestión del trabajo en aula denominada “grilla”, donde puede observar si los alumnos han respondido en forma correcta a los problemas planteados o si han tenido errores.

En la evaluación formativa, la información obtenida es usada para proveer retroalimentación al profesor y éste pueda modificar su trabajo en función de las necesidades de sus alumnos (Black et al 2004). Para esto es que la máquina del profesor incluye una herramienta en línea dentro de la clase que permite apoyar al rol de mediador del profesor informándole qué se ha realizado correctamente y qué aspectos necesitan ser mejorados, guiándolo en cómo y donde realizar su intervención.

Durante toda la actividad, el profesor recibe información del desempeño de los grupos en forma simultánea a su trabajo, a través de una herramienta de gestión del trabajo en aula denominada “grilla”, donde puede observar si los alumnos han respondido en forma correcta a los problemas planteados o si han tenido errores.

Para esto, los grupos se muestran en el eje vertical de la “grilla”, mientras en el eje horizontal están las preguntas que se están desarrollando. En cada celda se presenta si la respuesta es correcta o tiene uno o más errores hasta que la completan. El profesor/a puede saber si está o no, ocurriendo un buen desempeño colaborativo con cierta interdependencia positiva, observando que tan rápido o lento se desarrollan los grupos, en contraste con otros. Si avanzan muy rápido, esto puede significar que uno de los alumnos está llevando el control; si van muy lento, puede significar que están teniendo dificultades en el trabajo de grupo, tal vez con problemas para llegar a un acuerdo. Sin embargo, aunque se le facilita al profesor/a conocer la forma de trabajar de sus estudiantes, éste debe siempre corroborar con su observación directa, ya que éstas son solo hipótesis que pueden ayudar a gestionar de una manera más adecuada su mediación, priorizando su intervención con aquellos grupos que pudiesen mostrar mayores problemas en el desarrollo de la clase.

RESULTADOS: PERCEPCIONES DE LOS ACTORES PARTICIPANTES

Los profesores declaran diferencias en lo que entienden por trabajo colaborativo, cooperativo y trabajo en grupo. Existe consenso entre los profesores, sobre la complejidad que presenta para ellos la generación de experiencias de aprendizaje colaborativo dentro de la sala de clases. Perciben que el trabajo en grupo y el trabajo cooperativo son más fáciles de realizar, ya que cada integrante hace su parte, luego las juntan y generan un todo, lo que puede darse incluso en una tarea que es enviada para ser realizada en sus casas. Por su parte, el trabajo colaborativo es entendido, definido y diferenciado en base a la interacción que se produce entre los miembros del grupo, donde los integrantes necesitan unos de otros para lograr un objetivo común. Es esta interdependencia positiva y generación de consenso y comunicación entre los alumnos, lo que se considera muy difícil de lograr y comúnmente no se da entre los alumnos.

Los docentes señalan que proyecto Eduinnova les ayuda a desarrollar el trabajo colaborativo, donde se intencionan las interacciones entre los alumnos, siendo la tecnología un mediador que produce una innovación dentro de la escuela que finalmente impacta en la mejora de la enseñanza.

“Para los estudiantes, es una herramienta motivante y dinámica, ya que les permite generar instancias de mayor involucramiento con su aprendizaje, a través de la interacción que surge de las actividades realizadas con sus compañeros de curso.”(Soporte Técnico, Antofagasta).

  • El Profesor Durante la Actividad Colaborativa

Al utilizar la metodología, los actores perciben que existe un cambio de rol por parte del profesor dentro de la sala. La mayoría de los profesores declaran que normalmente en su práctica docente, predomina un estilo de enseñanza frontal y expositiva, sin embargo, en el proceso de implementación del proyecto, van adoptando diferentes estilos y dinámicas para realizar sus clases, combinan su estilo frontal o expositivo con otros donde predomina un estilo más participativo, en una relación de mayor simetría con sus alumnos. El educador asume un rol de facilitador, en que más que sólo entregar el conocimiento, facilita que éste se construya entre y desde los alumnos.

Desde este nuevo rol de facilitador y monitor, es que los profesores describen que logran una relación más simétrica con los alumnos, permitiéndoles entregar más apoyo y ser más tolerantes. A su vez, los profesores se describen asumiendo un rol de mediadores, frente a los desacuerdos y conflictos entre sus estudiantes. En esta situación también se valida la importancia de su participación en esta actividad.

Todos los actores involucrados en la implementación del proyecto: (Profesores, Directores, Coordinadores y Soportes Técnicos) hacen referencia a la metodología y a la herramienta como un elemento que facilita y ayuda en la tarea pedagógica. Los actores se refieren positivamente a la herramienta de gestión del profesor (Figura 2), ya que permite conocer lo que ocurre con los alumnos en su aprendizaje durante las actividades, y también con el desempeño del profesor.

Desde este nuevo rol de facilitador y monitor, es que los profesores describen que logran una relación más simétrica con los alumnos, permitiéndoles entregar más apoyo y ser más tolerantes. A su vez, los profesores se describen asumiendo un rol de mediadores, frente a los desacuerdos y conflictos entre sus estudiantes. En esta situación también se valida la importancia de su participación en esta actividad.

Al preguntarle a los profesores, cómo evalúan su propio desempeño durante la realización de la dinámica respecto a la atención entregada a los alumnos en el proceso de aprendizaje, un 96% de ellos, declara otorgar mayor o igual atención a sus alumnos que en una clase tradicional. Con respecto al esfuerzo otorgado durante la clase, la mayoría afirma ejercer un mayor o igual esfuerzo en comparación a otra dinámica y casi un 80% de los profesores, responde realizar en mayor medida un rol de monitoreo durante la actividad, donde debe supervisar los grupos y guiarlos en su proceso de aprendizaje. Con respecto al apoyo que reciben los alumnos de parte del profesor, la mayoría (63,3%) afirma recibir un apoyo suficiente durante la actividad, mientras un 36,6% señala que le hubiera gustado tener más apoyo por parte de su profesor.

  • Estudiantes Durante la Actividad Colaborativa

Todos los actores participantes del proyecto señalan que dentro de la dinámica colaborativa, los alumnos adquieren un rol activo frente al aprendizaje, ya que la herramienta los enfrenta a un desafío, donde deben recordar lo aprendido, utilizando sus recursos y habilidades personales para resolver las actividades.

Los profesores describen la aparición de líderes dentro de cada grupo en función de poder ir avanzando en la actividad y no quedarse atrás. Estos líderes regulan a sus compañeros y los comprometen con lo que están realizando. Otro rol reportado por los profesores, es el del “alumno monitor” que apoya tanto dentro del grupo como al curso completo. Describen que en ocasiones termina antes y se pasea por los diferentes grupos dando apoyo según las necesidades que van surgiendo. También emergen los roles de encargados de las máquinas, del mantenimiento de éstas, de la distribución dentro de la sala, etc.

Los profesores describen que los alumnos deben interactuar y necesariamente comunicarse, desarrollando habilidades de comunicación, a través de la necesidad de resolver los problemas presentados, a pesar de no tener necesariamente una buena relación entre ellos.

“Pueden haber niños que a lo mejor no se llevan muy bien, (...) que no conversan mucho, esto los obliga a tener una interacción, a comunicarse, entonces ya no son esos grupitos donde solamente somos nosotros amigos y con los demás no nos metemos, sino que se van relacionando unos con otros y el curso en si funciona mucho mejor” (Profesor Peñalolén, Santiago).

Por último, los profesores, en su discurso, identifican que la metodología propicia el desarrollo de habilidades socio afectivas necesarias para trabajar colaborativamente, el respeto y la tolerancia frente a sus compañeros.

Los profesores describen la aparición de líderes dentro de cada grupo en función de poder ir avanzando en la actividad y no quedarse atrás. Estos líderes regulan a sus compañeros y los comprometen con lo que están realizando. Otro rol reportado por los profesores, es el del “alumno monitor” que apoya tanto dentro del grupo como al curso completo. Describen que en ocasiones termina antes y se pasea por los diferentes grupos dando apoyo según las necesidades que van surgiendo.

  • Interacciones en el Aula

La formación de grupos al azar provoca que en ocasiones se conformen grupos con alumnos que comúnmente no interactúan entre ellos, lo que hace que comienzan a conocerse y a acercarse, descubriendo muchas veces aspectos nuevos en sus compañeros.

Los actores participantes del proyecto perciben que durante la actividad los alumnos se apoyan, explican y tienen conductas colaborativas importantes que comúnmente cuesta que se den.

“..uno aprende a conocer a los alumnos que les cuesta mucho trabajar en grupo, por carácter, por la personalidad, porque no les gusta el otro. Y ahí estaban como obligados, incluso había grupos en que los niños ni siquiera se miraban, empezaban a pelear y ahí cero voluntad, como que de repente se empezaban a dar cuenta de que se estaban quedando atrás, supieron que necesariamente tenían que inmiscuirse, trabajar, participar, buscar, ponerse de acuerdo”. (Profesor, Las Condes, Santiago).

Todos los actores participantes del proyecto coinciden en que se genera motivación hacia la tarea y el aprendizaje, lo que lleva a los alumnos a ser activos y concentrarse en lo que realizan. Además de ser en sí misma una metodología atrayente para los estudiantes.

discusión 

1. Contexto y consideraciones generales.
Los actores diferencian el concepto de aprendizaje colaborativo, del trabajo en grupo, describiendo que el primero es más complejo de lograr en la sala de clases y que requiere de la interacción entre los compañeros por un objetivo en común. Declaran que con el proyecto, la generación de este tipo de aprendizaje se ve facilitada. Además, refieren que pertenecer al proyecto es un factor de orgullo y privilegio frente al resto de los establecimientos, valorando positivamente la experiencia llevada a cabo y el apoyo por parte del equipo implementador.

2. El profesor durante la actividad Colaborativa.
Los profesores perciben que el rol que ejercen dentro de la sala de clases al utilizar esta metodología sufre un cambio, pasando a ser un agente facilitador del aprendizaje, más que expositor de éste. Además, cumplen un rol de mediador entre los alumnos y de monitor del proceso enseñanza-aprendizaje, supervisando los grupos y acompañándolos en lo que aprenden.

Todos los actores perciben que el desempeño docente se ve facilitado por esta metodología, entregando una herramienta de apoyo y ayuda en la tarea pedagógica. Una de las características que destacan es el tener la posibilidad de realizar seguimiento del aprendizaje de sus alumnos y conocer de forma inmediata sus resultados, lo que le permite intervenir y entregar retroalimentación a sus alumnos y así obtener un aprendizaje más efectivo.

3. Los estudiantes durante las actividades colaborativas.
Los actores perciben que el alumno experimenta un cambio en su rol durante la realización de las actividades colaborativas, transformándose en un estudiante activo en el proceso de su aprendizaje. Emergen líderes y monitores de manera espontánea. Por otro lado los actores describen que los alumnos desarrollan habilidades tanto cognitivas como socioafectivas.

4. Interacciones en aula.
Todos los actores mencionan que se genera aprendizaje colaborativo durante la dinámica propiciada por la metodología. Perciben la metodología como una herramienta que facilita esta dinámica colaborativa y favorece una interacción tolerante y de compromiso con el grupo. Profesores y Directores valoran positivamente el hecho que los grupos sean conformados al azar, ya que fomenta la integración entre quienes no se conocen, el aprendizaje entre pares y favorece de esta manera la interacción entre los alumnos.

Por otro lado todos los actores hablan de la motivación que genera en los alumnos utilizar esta herramienta, tanto por la novedad como por todos los efectos que comienzan a experimentar, especialmente los relacionados con la interacción con sus compañeros.

Por último, los actores declaran que efectivamente sucede un cambio dentro de las dinámicas de aprendizaje en el aula, observándose un cambio en el clima del aula, con una disciplina diferente, donde es necesaria la conversación y discusión y el protagonismo del alumno. Todo lo anteriormente descrito además impacta en una mejor integración dentro de los compañeros del curso, transfiriéndose a un mejor clima en el grupo en las diferentes disciplinas.

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Edición y Coordinación: Ana María Delgado
El copyright de este recurso pertenece a Enlaces, el Centro de Educación y Tecnología del Ministerio de Educación.
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